No sé

A veces creo que soy demasiado bueno con la gente, que ayudo demasiado, nunca está de más echar un cable, pero a veces uso mi tiempo para los demás. Soy feliz así, pero me olvido de mí mismo. A veces peco de ingenuo y me creo cualquier cosa que leo por ahí y luego quedo fatal. No me creo capaz de pensar como House: “Todos mienten”. Muchas veces doy ayuda sin que me la pidan, otras veces al revés, me quedo parado porque pienso que igual molesto a esa persona o simplemente me da palo. Y me frustra. Pero también hay otras cosas que me fastidian más.

 

Me fastidia cuando por un error me prejuzgan y me linchan. Esta semana ha sucedido. Pensé en crear un Storify recopilando mensajes de varias fuentes, pero… lo dejé estar. No creo en las vendettas. Sucedió, pues ya está. No hay que remover más. Pero me duele que todo lo que hago por los demás a veces se salpique por estupideces que hago, y que ya todo lo hecho pase a no tener valor, y ser yo alguien despreciable para personas que igual hasta hace 5 minutos no sabían que yo existía. entonces, ¿merece la pena ser bueno, ayudar a los demás, si al primer error estúpido, pasas a ser un impresentable?

Otra cosa que me causa tristeza es la falta de humanidad de muchas personas.

Y poco más quiero contar hoy, he preferido soltar esto aquí para no inundar Twitter. Lamento que sea la segunda entrada consecutiva triste, pero es lo que hay. Supongo que cuando esta mala racha se vaya, sonreiré un poco más.