La vida sigue

Mi última entrada fue 4 días antes. Hablaba de un nuevo puzzle que había recibido. Trataba de cambiar el rumbo de las últimas entradas que eran algo tristes. Lamentablemente el destino a veces nos lleva por caminos que quisiéramos que llegasen más tarde. El día de la huelga general, el 14 de noviembre, mi madre falleció, repentinamente. Estaba delicada de salud, pero no para abandonarme tan repentinamente. En Facebook y otros lados ya he expresado todo lo que necesitaba decir, no voy a repetirlo aquí. Pero sí quiero agradecer a quienes han estado a mi lado, quienes me han expresado sus condolencias de la mejor forma que han sabido, y a quienes no lo han hecho por desconocimiento o bien han preferido no meterse, también un abrazo. Como dije hace un tiempo, a veces nos bloqueamos y no sabemos qué decir, por ello lo comprendo.

Cambios en mi vida, que sinceramente quisieran que hubieran llegado lo más tarde posible, y en mejor situación económica, pero cuando el corazón deja de later, y el cerebro deja de dar órdenes, no nos queda más que resignarnos, recordar a la persona fallecida por todo lo que nos ha dado (la vida, entre muchas otras cosas) y seguir hacia adelante, como ella siempre me dijo. No rendirme jamás, no quedarme en un rincón sólo.

Me he venido unos días a casa de Paco, a Manzanares (Ciudad Real) para desconectar, despejarme, y olvidar algunas imágenes y momentos que aunque perdurarán para siempre en mi memoria, necesitaba por un tiempo guardar en el fondo de un baúl.

Hoy regreso a Valencia. Me traigo los recuerdos de la hospitalidad de Paco, así como haber desvirtualizado a dos grandes amigos de los foros como son Agustín y David. Ya os he contado en alguna ocasión cómo me gusta desvirtualizar a quienes tengo aprecio, y este año van siendo ya bastantes personas, con una excepción allá por enero creo, pero bueno, pasando.

La vuelta a Valencia quiero afrontarla lo mejor posible, no voy a andar mucho por casa, dormir si, por supuesto, pero no quiero arrinconarme, poco a poco voy a ir arreglando cosas, y mucha ropa que voy a tener que regalar, donar, etc. Me toca espabilarme a la fuerza. Allá donde esté mi madre, quiero que se sienta orgullosa de mí, y que vea que no ha traído a este mundo a un cobarde. Si acaso a alguien a quien a veces le cuesta llevar la iniciativa.