Paciencia

Hace dos meses que no escribo aquí, aunque siempre ha sido un blog discontinuo, osea que publico cuando me da por ahí. La verdad es que podría darle más vidilla, como renombrarlo a Diario de un valenciano en La Mancha, o Diario de un Manzagato, que es el gentilicio de esta ciudad, Manzanares. Pero sin embargo sólo cuento mi día a día en las redes sociales. Y sobre ellas quiero hablar, o más bien sobre una cosa.

Me ha gustado mucho un post del blog de Serantes, en el que se dice que no hemos de criticar a las personas, sino a las cosas, a los actos, y tiene más razón que un santo. A veces, algunas personas cambian su comportamiento, no siempre conscientemente, y estos cambios te afectan, en ocasiones. Duele mucho sentirte ignorado, quizá no es de forma voluntaria, quiero pensar que es así, pero igualmente es un sentimiento desagradable, y más cuando proviene de alguien a quien aprecias mucho.

¿Y qué estoy haciendo para remediarlo? Nada, sólo esperar. En el pasado, no he tenido nada de paciencia con la gente, y ello me ha acarreado perder muchas amistades, por enfrentamientos innecesarios, y que podrían haberse encauzado de otra forma muy diferente. Algunas de esas personas al cabo del tiempo, regresan, otras, nunca lo harán. Y contra esto, no tengo ya nada que hacer. El tiempo, me ha llevado a conocer mejor eso llamado paciencia, y que aunque en ocasiones llega a desbordarse, y es muy amarga, es la única opción.

Paciencia.