Telegram, un mes después

No esperaba que mi post sobre Telegram a finales de enero fuera a tener tanta repercusión, malos rollos incluidos, y que a mitad de marzo mi uso de las aplicaciones de mensajería instantánea hubiera cambiado. Pero, sí, ha sucedido. No de forma radical, pero han habido cambios significativos, suficientes como para escribir una parrafada. Además, voy a rajar un poco, que en el fondo os gusta. Pues como en todo, hay varios tipos de usuario de un mismo servicio y hay que clasificarlos.

Notificaciones

Esto he visto hoy al levantarme. Puse el móvil en modo avión a las 2:30 aproximadamente. Pero por el día suele ser igual. Google Talk no lo abro desde hace varios días. Evidentemente esto no significa que todos debáis tener la misma actividad, y estas cantidades de mensajes provienen de 2 grupos de ~13 personas. Pero los grupos no dejan de ser, en mi particular caso, un uso legítimo de la aplicación. Conversaciones en privado también tengo, pero igualmente paulatinamente se han trasladado a Telegram, o las he forzado a que se desvíen allí. En este tiempo he detectado varios tipos de usuario, voy a listarlos a continuación.

  1. Instalo Telegram porque es gratis. No me interesa saber que haya app de escritorio ni multisesión. Sólo que es un Whatsapp azul.
  2. Esto no lo usa nadie, aunque yo tampoco me molesto en saludar a los que se van dando de alta. Yo no les hablo, ellos no me hablan. A la mierda, la desinstalo.
  3. Tenéis que usar XMPP, viva el software libre, obliguemos a la gente a aprender cosas que en verdad les importan poco, hagamosles perder tiempo en aprender a registrarse y darse de alta en un servicio que nadie de sus amigos y familiares usa.
  4. Tenéis que usar Hangouts que es de papi Google y es lo más mejor.
  5. Tenéis que usar iMessage. Para hablar conmigo, porque ni los propios usuarios de iPhone lo usan.
  6. Poco a poco voy usando más Telegram, lo he instalado en varios dispositivos y la verdad es que funciona genial.
  7. No uso Telegram porque mis contactos se pasan el día mirando mi hora de última conexión. Eso o que me creo Belén Esteban.

¿Con cual de estos os identificáis? Son casos reales todos.

5 comentarios en “Telegram, un mes después

  1. yo soy el 8.
    No instalo Telegram porque paso de comerme la cabeza con estas cosas, teniendo un servicio parecido (guasap).

    Fui posiblemente el primero en tener facebook de mi entorno, amigos, familia y conocidos y me di cuenta que ser un “pionero” o vanguardista de la red es una soberana estupidez, por lo que hace ya tiempo que decidí ser un borrego y llevarme por los productos que la mayoria de la gente vaya demandando.

    Cuando vea que Telegram esté aceptada socialmente en masa, no dudaré en instalarlo.

    Felicidades por el blog.
    Lo acabo de descubrir.
    Saludos.

    1. La verdad es que te comprendo, ser un “early adopter” a veces cansa. Actualmente uso una serie de servicios que sé que se van a quedar como minoritarios. Pero el caso es que Telegram ha tenido mejor acogida que LINE, imagino que por ser sencillo.

  2. Yo me inclino por el 6, me parece estupenda, la tengo en varios dispositivos y el ser de código abierto hará que se creen diferentes aplicaciones para todo tipo de sistemas operativos
    Por cierto, ya tengo a mas de la mitad de mis contactos en telegram, así que está teniendo una acogida estupenda🙂

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