Se puede vivir sin WhatsApp

Esta no va a ser una entrada de odio hacia la aplicación de mensajería líder en España y… algunos países más, pero tampoco muchos. Quiero contar, con mi propia experiencia, cómo en los últimos 3 meses he llegado al extremo, por así decirlo, de eliminar la aplicación de mi teléfono. Afirmar que se puede vivir sin WhatsApp puede sonar muy exagerado, e incomprensible para gran parte de la población, y más actualmente con las llamadas por voip. No olvidemos que Facebook lleva años ofreciéndolas dentro del propio Messenger, pero ahora WhatsApp las incorpora también y ya sabemos que la gente se pasa horas con la aplicación verde, de hecho el porcentaje de españolitos usuarios de este servicio ronda el 95%. Gente que se compra un smartphone y pregunta si admite WhatsApp. Da igual si es Android, iOS o Windows Phone. Si admite WhatsApp, se lo compran.

Hace año y pico, un gran amigo, Iñaki, me habló de Telegram. Yo la había probado unos días atrás pero sólo tenía 4 contactos e inactivos todos. Posteriormente escribí en mi blog sobre esta aplicación, y no fue tan drástico como en un principio pensé, ha sido algo más lento, pero… han aguantado bastantes en la aplicación del avión de papel. Una gran parte de mi grupo de amigos, sin ir más lejos.

En primer lugar, hace año y un par de meses y debido a una caída de WhatsApp de unas pocas horas, decidimos trasladar el grupo de aficionados al Animal Crossing a Telegram. Ésta también tuvo problemas debido a la gran cantidad de gente desesperada por chatear. Pero pudo crearse el grupo, y allí nos quedamos. Además, pasábamos a poder charlar desde el pc y la tablet, aparte de los móviles. Como suele pasar, una pequeña parte de los integrantes del grupo se quedaron fuera, porque se negaron a cambiar a Telegram, o bien se les metió en el grupo nuevo pero desinstalaron la aplicación y por tanto dejaron de hablar por él. No se puede obligar a la gente a usar una aplicación, así que por Facebook seguimos hablando con dichas personas, aunque muy poco. La voluntad de tenerles en el grupo nuevo de Telegram era evidente, pero declinaron la opción. Al cabo de unos meses les sacamos del grupo porque no tenían instalada la app en ningún dispositivo.

Posteriormente, yo creé un grupo de aficionados al cubo de Rubik, y directamente lo creé en la app azul. Los integrantes de ambos grupos hablan conmigo a través de Telegram, tanto en público como en privado. Algunos no tienen mi número de teléfono, con lo que por WhatsApp no podrían hacerlo. Tuve una mala experiencia en un grupo muy grande de WhatsApp, personas que se quedaron con mi número de teléfono y han hecho un uso muy reprochable. La privacidad en Telegram es más en seria.

El mini grupo de mi compañero de piso y dos amigos más lo trasladamos a Telegram, por comodidad nuestra (pc, tablet, móvil), y entre nosotros hablamos por Telegram, como es lógico.

Todo el resto de personas con quien hablo, lo hacen por Telegram, o por Facebook Messenger. Mi último mensaje por WhatsApp fue en enero, y porque se había caído unos minutos Telegram, 25 como mucho. Desde entonces, la única conexión que he tenido ha sido para modificar el estado u otros usos. Conversación con 0 contactos. Chats 0. En Telegram tengo 29. Creo que no hay más que explicar. Y no he obligado a nadie, si me escriben por WhatsApp, respondo. Bueno, ahora ya no, porque… sigue leyendo.

Mi situación no se puede extrapolar, es un caso particular, condicionado por tener en mi círculo de amistades personas acostumbradas a probar servicios online, apps, y curiosidad tecnológica. Por supuesto, estas personas tienen sus amistades con quienes hablan por WhatsApp , o por Telegram, dependiendo de cada persona. Pero lo que respecta a mí, no hablo con nadie por allí.

Por este motivo, este miércoles pasado tras volver de un viaje a Madrid, decidí intercambiar las tarjetas SIM entre dos móviles y desinstalar WhatsApp de mi iPhone 4S. En el Samsung directamente ni la he instalado. No he probado WhatsApp web, ni las llamadas. Tengo llamadas de voz ilimitadas en mi tarifa, así que las considero una pijada. Respecto a la web, es una chapuza digna de alguien de primero de informática.

Para terminar, quisiera decir que quienes verdaderamente son tus amigos y quieren mantener el contacto contigo, se irán a la red social o la app de mensajería que tú te cambies. Siempre. Por tanto si en un futuro me veo forzado a reinstalar WhatsApp, aunque sea para una única persona y no tenga otra opción como Facebook u otra red/servicio, lo haré, a mi pesar.

Y vosotros, ¿habéis podido huir de algún servicio o red social masificada y no perder contacto con muchas personas, u os parece algo imposible?